Sellar una ducha requiere de ciertos conocimientos para evitar futuros problemas con la humedad. Con un buen sellador para ducha podrás mantener tus paredes a salvo de filtraciones, ya sea renovando el silicón existente o aplicando uno nuevo. Aprende cómo hacerlo con esta guía.
Sellar la ducha es uno de los puntos más críticos de su instalación. Haciéndolo bien, garantizaras una ducha limpia y saludable, libre de humedad y moho. Aplicar un sellador para ducha es sencillo si cuentas con las herramientas y productos adecuados. En caso de reemplazar un sellado existente, lo primero es remover el anterior para asegurar una aplicación efectiva. A continuación, encontrarás lo indispensable para sellar una ducha de forma rápida y segura.
Prepara tus herramientas, estos son los elementos que necesitarás para un buen sellado de ducha:
- Cuchilla de plástico – Para eliminar el silicón antiguo
- Pinzas – Para alcanzar restos de sellado de difícil acceso
- Aspiradora – Para remover los restos del sellado
- Alcohol desnaturalizado y un trapo – Para limpiar las superficies
- Lejía o similar – Para eliminar restos de moho
- Cinta de enmascarar – Para una aplicación precisa del silicón
- Pistola de calafateo – Para aplicar el sellador
- Un buen sellador para ducha – Para un sellado de calidad
- Una herramienta alisadora – Para igualar la superficie del sellador
Si sabes escoger el sellador para ducha adecuado, lograrás un resultado que durará años y te ayudará a prevenir daños por el agua. Una excelente opción es SISTA F101 Baños y Cocinas, formulado específicamente para crear una unión flexible, duradera, y resistente al moho gracias a su tratamiento fungicida. Se adhiere bien a la fibra de vidrio, la cerámica, el azulejo, el metal y otros materiales presentes en el baño, por lo que es muy versátil. Hay opciones en color blanco y transparente para adaptarse al diseño de tu baño. Resiste a las altas y bajas temperaturas y a la humedad constante, por lo que se mantendrá en buen estado durante mucho tiempo.
En primer lugar, lee atentamente las instrucciones del sellador elegido. A continuación, sigue estos pasos para llevar a cabo con éxito el sellado de duchas:
- Remueve el sellador antiguo con ayuda de la cuchilla de plástico.
- Aspira cualquier resto de sellador antiguo.
- Limpia las superficies a unir con un trapo empapado con alcohol desnaturalizado.
- Limpia con lejía. Por cada 4 tantos de agua, usa 1 de lejía. Asegúrate de hacerlo en una estancia ventilada, usando guantes y dejando secar por completo.
- Prepara la zona de trabajo. Revisa que no haya humedad, aceite o cualquier otro residuo que impida la adhesión del sellador para ducha. Instala dos tiras de cinta de enmascarar paralelas a la junta.
- Coloca el cartucho en la pistola de calafateo. Corta la boquilla en la medida deseada con un ángulo de 45 grados.
- Aplica el sellador en un ángulo de 45 grados, con la boquilla cerca de la junta. Coloca de manera uniforme a lo largo de toda la junta.
- Alisa el sellador con ayuda de una espátula, presionando levemente sobre el producto aún fresco.
- Remueve la cinta de enmascarar antes de que el adhesivo haya secado.
- Limpia el exceso de sellador para ducha antes de que haya secado con un trapo húmedo. Si está seco, puedes rascarlo con cuidado con la cuchilla de plástico. No olvides respetar los tiempos de secado indicados en el envase del producto.
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